domingo, febrero 27, 2005

Ven a casa (4 lustros)

Hoy cumplo un año más de vida, y aproveché este día para publicar este escrito que habla acerca de cierta necesidad que no se pierde aunque se vaya creciendo minuto a minuto, espero les agrade.

Hasta la fecha
Sigo teniendo miedo
De los mounstros que puedan salir
Debajo de mi cama,
De la noche que se ve más oscura
Que una boca de lobo,
Pero sobre todo,
Tengo miedo de no volver a verte,
Papá, ven a casa por favor,
Tan sólo un par de días,
Me conformo con una tarde
Que nos veamos frente a frente.

Siempre me has dado todo,
Nunca me has fallado
Como yo a tí,
Pero me hace falta
Tu figura parada ante la puerta de mi cuarto;
Que me arropes antes de dormir,
Que me beses la frente para despertarme,
Verte fuera de la escuela, esperando por mí
Es algo que hasta la fecha tengo ganas,
Papá, ven a casa por favor.

Tuve falsos héroes
Porque en casa no había figura masculina
A quien admirar,
Tú siempre tan lejos
Y el escuchar tu voz
Me conforta, pero no lo suficiente
Porque aunque ya soy adulto,
Sigo pensando en abrazarte.

Yo sé que no soy tu orgullo,
No soy el hijo que esperabas que fuera,
Ahora tengo 20 años
Y mi vida apenas comienza,
Papá, ayúdame a vivirla,
Porque de alguna manera,
Ya soy como tú,
Un hombre que piensa en su futuro
Que no sé si llegará.

Hace dos décadas que eres padre
Y si contara los días que he pasado junto a tí,
No sumaría ni un año,
Y te necesito siempre.

Sé que te es difícil ser padre,
Y más si estamos tan lejos,
Pero aún quedan horas por reir,
Papá, ven a casa por favor.

No quisiera cambiar nada de mi vida,
Salvo que estuvieras conmigo,
Sé que eso es imposible,
Pero también es imposible dejar de soñar,
Soñar con el próximo abrazo
Que nos vamos a dar.

Han sido ya cuatro lustros
Los que han pasado desde que ví la luz,
Veinte años de sonrisas y lágrimas,
Ambas cosas siguen en mí,
Esto es cuando miro tus fotos,
Te recuerda mi mente
Y te aclama mi voz,
Me pregunto si en mí piensas
Tal como yo en tí lo hago diario,
Papá, ven a casa por favor.

Sé que no soy un hijo modelo,
Un ejemplo a seguir para mis hermanos,
Ciertamente soy tu primogénito,
El que segundo a segundo piensa en tí,
No me importa el dinero,
Me siento feliz cuando te oigo,
Aunque sea a través del auricular.

Nuestras casas quedan muy a trasmano,
Nuestros gustos no avanzan igual,
Tú eres conservador, responsable y fuerte,
Yo, un rebelde flojo que no aguanta el llanto porque no estás,
Papá, ven a casa por favor.

Estoy cansado de vivir entre sombras,
Pero aquí aguardaré hasta que me llames,
Aún puedo cambiar, ¡Todavía no es tarde!
Papá, ven a casa por favor.

Algún día yo seré padre,
Y espero ser, aunque sea, una décima parte como tú,
Te extraño cada minuto un poco más...
Papá, ven a casa por favor.