lunes, agosto 22, 2005

Furia

Cuánta oscuridad,
No tengo visión nocturna,
Mi cuerpo arde sobre las brasas
Y me abrazo a ellas
Suplicando
La quema de mi cuerpo.

Soy un muerto viviente
Que sonríe al alba,
Me alimento de carne putrefacta
Y las alas,
Negras como cuervos,
Crecen en mi espalda.

Salgo a volar,
La vista ya se aclara
Es media noche
Y el humo con sus vahadas
Me camuflagea en el acto,
Quiero saciar
Esta sed de sangre.

Aleja tu corona de espinas,
Yo no te puse los clavos
Sigue con tu palabra
Que yo continuaré blasfemando.

Y con el viento en la cara
Agito mis garras con fuerza,
Soy un demonio,
No me quiero exorcizar,
Aunque me escupan al rostro
Seguiré creciendo.

Tus rezos no me afectan,
Te las das de predicador,
Pobre iluso pederasta,
¿Peco más por lo que soy?
No me importa corromper almas,
Tú hiciste lo mismo
Con inocentes criaturas,
Mejor lárgate
Antes que cercene tu cuello.

Hay una mujer entre las sombras
Y espera por mí...
Creo que es María Magdalena...