Soplo
Los árboles
Con las ramas extendidas y enredadas por el cielo
Simulan manos pidiendo caridad,
Pero son golpeadas
Por el paso burlesco del viento,
Se mueven sólo porque sí.
Todo se confunde
Por la cortina de humo
De los que fumamos en los pasillos
En este lugar
Que ha abrigado más de mil sonrisas.
Y no son mis pasos
Los que me dirigen
A encontrarme plagado de misterios
Porque la ambigüedad de mi mente
Sólo me produce sueño.
En los ecos de mi historia
Encontraré la leyenda de tu nombre
Que busca respuestas
Y no hace preguntas
Al fuego que rige al corazón.
Tal vez al compás de tu latido
Me vea en otra columna de miedo,
Quiero salir de la vista
De todos los que presumen sus conocimientos.
Y ya no hay nada que decir
Pese a que todos estamos en silencio,
Un café y una mirada
Tan triste y amarga como el café mismo,
Es lo que gira y se detiene
Frente a la mirada cansada de tantas noches.
En un mundo que no hay salida
Sólo quiero evaporarme
Y dejar detrás de los poros
La pestilencia de mis sueños
Que
Aunque no se han vivido,
Se mantienen al borde de la muerte,
Ven y sálvame con un soplido
Regando
Mis cenizas por el viento.
Con las ramas extendidas y enredadas por el cielo
Simulan manos pidiendo caridad,
Pero son golpeadas
Por el paso burlesco del viento,
Se mueven sólo porque sí.
Todo se confunde
Por la cortina de humo
De los que fumamos en los pasillos
En este lugar
Que ha abrigado más de mil sonrisas.
Y no son mis pasos
Los que me dirigen
A encontrarme plagado de misterios
Porque la ambigüedad de mi mente
Sólo me produce sueño.
En los ecos de mi historia
Encontraré la leyenda de tu nombre
Que busca respuestas
Y no hace preguntas
Al fuego que rige al corazón.
Tal vez al compás de tu latido
Me vea en otra columna de miedo,
Quiero salir de la vista
De todos los que presumen sus conocimientos.
Y ya no hay nada que decir
Pese a que todos estamos en silencio,
Un café y una mirada
Tan triste y amarga como el café mismo,
Es lo que gira y se detiene
Frente a la mirada cansada de tantas noches.
En un mundo que no hay salida
Sólo quiero evaporarme
Y dejar detrás de los poros
La pestilencia de mis sueños
Que
Aunque no se han vivido,
Se mantienen al borde de la muerte,
Ven y sálvame con un soplido
Regando
Mis cenizas por el viento.
