Unión
Un mundo de torbellinos
Y miradas al vuelo,
Dos cuerpos que se enredan como serpientes
Entre un nido de almohadas.
Respiración caótica,
El apocalípsis llega
En una lluvia de besos,
Un sueño que destila sudor
En una noche tan clara
Que te miro desnuda sin abrir los ojos.
Tus piernas,
Remojadas previamente en mi saliva,
Se enredan tercas como lianas,
Atrapando mis caderas con fuerza,
Se ve el fin del mundo en tus ojos
Y el inicio de la vida en tus gemidos.
Yo soy el dueño
De todas las sonrisas que escondes
En la prisión de tu carne.
Mientras dejas unas marcas violentas en mi espalda,
Yo navego en un mar de cabellos,
Mis manos tiemblan,
Y tú,
Tan sonriente que pareces de oro,
Naufragas en el mundo
Que mis brazos te regalan.
Me embriagué
Con el licor de tu piel,
Envenenado por cada poro
Que desprende agua salada.
En la inmensidad de tu cuerpo al aire
No necesito otro mar.
Y miradas al vuelo,
Dos cuerpos que se enredan como serpientes
Entre un nido de almohadas.
Respiración caótica,
El apocalípsis llega
En una lluvia de besos,
Un sueño que destila sudor
En una noche tan clara
Que te miro desnuda sin abrir los ojos.
Tus piernas,
Remojadas previamente en mi saliva,
Se enredan tercas como lianas,
Atrapando mis caderas con fuerza,
Se ve el fin del mundo en tus ojos
Y el inicio de la vida en tus gemidos.
Yo soy el dueño
De todas las sonrisas que escondes
En la prisión de tu carne.
Mientras dejas unas marcas violentas en mi espalda,
Yo navego en un mar de cabellos,
Mis manos tiemblan,
Y tú,
Tan sonriente que pareces de oro,
Naufragas en el mundo
Que mis brazos te regalan.
Me embriagué
Con el licor de tu piel,
Envenenado por cada poro
Que desprende agua salada.
En la inmensidad de tu cuerpo al aire
No necesito otro mar.
