miércoles, junio 28, 2006

El fuego vuelve a arder.

Las llamas han vuelto,
Quemando las ansias,
Las manos trémulas
Y los poros abiertos
Para sentir
Cómo volvías a filtrarte en mi vida.

¿Por qué despertó de nuevo el sentimiento?
Habría pereferido que durmiera para siempre
A ver
Cómo se me escapa el aire
Y llega hasta a tí,
Adheriéndose
Al néctar de tu cuerpo.

El encuentro fue más lluvioso que la tarde misma,
Y yo,
Que ahogado entre los suspiros que retuve,
Me conformé con mirarte de cerca y no hablar.

Otra vez
Llegaste a modificar mi mundo,
Las tormentas se volvieron ciclones
Y causaron estragos
Dentro de mi pecho.

Tardes de tranquilidad,
Fue lo que tuve en el transcurso del año,
Pero en el aletear de tu mirada
Supe que era inútil
Querer escapar de lo real.

Enterrar lo que siento por ti
Sólo orilló a que resucitara con más fuerza,
¿Por qué el fuego volvió a vivir?
No sé...
Pero es más triste el no saber
El número de lágrimas
Que necesito para apagarlo.

sábado, junio 17, 2006

Searching for the light.

I

Es un bosque,
Un bosque tan lleno de penunmbras,
Y caricias,
Que entre los copos de los árboles
Se queda mi piel rasgada,
Sumida en la tempestad.

Son las ramas,
Las ramas que impiden mi vuelo,
Aquellos fragmentos de humedad desaparecen
Abriendo grietas en mi carne,
Todo un festín para los cuervos,
Un sepulcro
Que no sé si llegará.

Y al despertar,
Envuelto entre sal y saliva,
Veo que quedó marcado
Tu cuerpo en una alfombra de flores,
Los latidos aumentan,
Me dicen que debo escapar,
Pero son las llagas de tu recuerdo
Lo que mana de mis manos.

II

Pasan días,
Días de completa oscuridad,
El sol no traspasa
La brevedad de las hojas.

III

El lago se transparenta
Para dejar el reflejo de tu cara,
¿En qué momento me perdí?
Sólo es caminar en círculos,
Rompiéndo los ciclos
Que se adjuntan en mi pelo.

El tiempo se ennegrece
Y salto a la oscuridad,
¿Cómo llegué hasta aquí?
Fue cuando comencé
La búsqueda de tus labios.


miércoles, junio 14, 2006

Sobres Póstumos.

¿En dónde estás, Herzog?

I

Después de tantas noches,
Sumergido en voz de lluvias,
He visto mis sueños reflejados
En lo oblicuo del espejo
Y sin tanta oscuridad.

Las luces apagadas,
Lamentándome en silencio,
Un sin fin de eternidades
Que he sepultado
Sin secarme la frente.

¿Qué hace un hombre
Cuando deja de sentir?
¿Qué provoca el fuego
Ahora que no puede quemar?
Sentarse entre la hierba...
Y respirar la sal.

Pero aún,
Anexándome a otro sueño,
Los sobres se empapan con la cera
Y mis pasos,
Sonando a multitud,
Se apagan
Por el gemido melancólico del viento.

Ya no hay más palabras,
Ni escritas ni por hablar,
Todo lo he resumido
En un escupitajo al tiempo,
Lo que flota en este cuarto
Huele a soledad.

II

Con el rostro demacrado
Me dirijo a descansar,
Y es que nunca escucharon...

Es hora de dejar
De escribirle a los muertos.

jueves, junio 08, 2006

Selbstmord

Caminando sobre el tablón,
Arriesgando todo por un eco,
Con miedo de fracasar,
Pero con ánimos de levantarme
Si se vencen mis rodillas.

El agua,
Que regurgita la marea,
Abre sus fauces
Dispuesta a tragarme
Y lanzar mi cuerpo
Hasta otra orilla lejana.

Aún,
Más allá del arrecife,
Está la penumbra,
Mis párpados se cierran
Para descubrir las rocas
Que nunca han sido exploradas.

¿Dónde están las sirenas
Que me sacarán del fondo?
Se encuentran
Riéndose de mi
En la inmensidad de tu boca.

He de sumergirme ahora
Que la luz me ha cegado por completo...
Adiós.