Desafiante.
Bajo el nombre
Está el peso que lo delimita,
Y lo limita,
Entre trazos de tinta inversa
Enredada entre su propia densidad.
Los cabellos apuntando siempre
A la dirección contraria del rostro,
Nada se asemeja
Al alambre donde pende el alma
Porque todo es tan terreno,
Tan oblícuo,
Que cuesta trabajo imaginarse
Un umbral
Celoso de sueños.
Todo se agolpa en torno a la sangre
Y la sangre se agolpa con los latidos,
Uno a uno van cayendo
Los focos intermitentes del sol
Volviéndose todo en un flujo
Difícil de adherir a la carne.
Tu piel no es imprescindible,
Tus labios acaban con la sequía
Pero,
¿Qué hacer si eres un espejismo?
Me rodea el frío de esta mañana
Quedando sólo el recuerdo
Que no cesa de vibrar,
Y aquí estoy con manos trémulas,
Con ansias rotas
E ilusiones plásticas
Alimentadas por el simple hecho
De seguir en pie
Pese al clima.
Son días de vacío,
Noches huecas
Y anhelos delirantes
Que respiran entre espacios
Para descifrar en suspiros
La idea de extrañarte
Y seguir exangüe
Con el paso de mis días,
Con el morir de mis horas
Y el eco flotante y sumiso
De tu voz en cada contorno,
Cada espacio de mi mente.
Sin embargo
Es mejor arrancarme las alas
Para dejar de volar
En torno a tu recuerdo.
Está el peso que lo delimita,
Y lo limita,
Entre trazos de tinta inversa
Enredada entre su propia densidad.
Los cabellos apuntando siempre
A la dirección contraria del rostro,
Nada se asemeja
Al alambre donde pende el alma
Porque todo es tan terreno,
Tan oblícuo,
Que cuesta trabajo imaginarse
Un umbral
Celoso de sueños.
Todo se agolpa en torno a la sangre
Y la sangre se agolpa con los latidos,
Uno a uno van cayendo
Los focos intermitentes del sol
Volviéndose todo en un flujo
Difícil de adherir a la carne.
Tu piel no es imprescindible,
Tus labios acaban con la sequía
Pero,
¿Qué hacer si eres un espejismo?
Me rodea el frío de esta mañana
Quedando sólo el recuerdo
Que no cesa de vibrar,
Y aquí estoy con manos trémulas,
Con ansias rotas
E ilusiones plásticas
Alimentadas por el simple hecho
De seguir en pie
Pese al clima.
Son días de vacío,
Noches huecas
Y anhelos delirantes
Que respiran entre espacios
Para descifrar en suspiros
La idea de extrañarte
Y seguir exangüe
Con el paso de mis días,
Con el morir de mis horas
Y el eco flotante y sumiso
De tu voz en cada contorno,
Cada espacio de mi mente.
Sin embargo
Es mejor arrancarme las alas
Para dejar de volar
En torno a tu recuerdo.
