viernes, diciembre 29, 2006

¿A dónde va la luz?

Sube fugaz la luz
En la caída lenta de tu pelo,
Ahí naufragan soledades
Y los mundos se colapsan y mueren
Tras caer los días derrotados
Por noches húmedas y frías.

¿A dónde va la luz?
Sigue tu voz,
Tiltilea en cada espacio de tu cara,
Sol naciente de tus ojos
Que amanece despacio y desvanece el frío
Esa luz sigue su vereda
En el vasto y carnoso néctar de tus labios.

Me dedico a recordar
Me dedico a sonreír
Y la brevedad falsa con la que pronuncio tu nombre
Se bate y revuelve
Dejando humo entre los dedos
Dejando nada entre las manos.

Abrir los ojos
Y ver que desapareció la imagen perfecta de tu rostro
Dejando la estela luminosa
Que se pierde y huye del claroscuro que habita en el silencio.

Perdido entre llagas y sudor
Donde las puertas del olvido se abren
Y se cierran dejando desnuda mi espalda
Retengo mis suspiros
Para no dejar escapara mi último aliento.

¿A dónde va la luz?
Se pierde entre la mirada dulce
Que se oculta en la caída de tu pelo
Y yo...
Yo sigo de pie
Buscando la claridad.

viernes, diciembre 15, 2006

El último solo.

Un sentimiento presente desde hace poco.

Los reflectores mienten,
No hay más espacio
Entre atril y guitarra
Porque las noches me atraen,
Lentamente,
Rogándome
Que apague el silencio.

¿En dónde estás?
Quiero saber
Si te ocultas entre el público
Sólo para verme
Sin que yo te mire.

¿En dónde estás?
Hay luces entre la gente
Pero la tuya
No se alcanza a distinguir.

Más allá del primer acorde,
Después del primer rasgueo,
En lo que comienza mi voz,
Tu rostro viene de súbito,
Vibrante como las cuerdas,
Silente como el compás.

Es hora de detenerse,
Comienzan los arpegios
Y pienso que es tu piel lo que acaricio,
Te extraño...
Tal vez más
Desde aquella carta.

Heme aquí,
Sentado entre las miradas
Con el corazón destrozado
Y una sonrisa hipócrita,
A punto de tocar
Mi último solo,
El último que podría ser
Dedicado a ti,
O el último que yo quiera tocar,
Puede que dure para siempre
O que todos los olviden al salir,
Pero es mi último solo...
Yo soy,
También,
El último solo.

viernes, diciembre 08, 2006

Ante la taza.

La frente agachada...
Y en los minutos más largos de espera,
Ocasionados pos los días,
La ansiedad de correr a verte se acrecenta,
Me consume,
Otro medio día enraizado
Ante la taza de café.

No hay frío que compita
Con la brevedad que tiene la esperanza,
Conforme pasa el tiempo
Me dedico a leer por otra hora
Cuando el torbellino de mis ojos quiere salir
A buscar otro encuentro,
Sería efímero...
Es efímero pensar
En salir de esta prisión
Y dejar
Que el propio sentimiento me transporte
Hasta el punto más exacto de la unión
De mi boca con tus labios.

¿Por qué el viento no sopla a mi favor?
Las nubes se trasladan
Más allá
De donde es posible
Arrancarles un suspiro.

Estoy ahogándome
Y deposito mis residuos
En el fondo del cenicero,
Lo mismo da morir
Que vivir sin tu voz.

Aunque tal vez sea por costumbre
Sentarme aquí y me repita en silencio
Que no puedo esperar,
No para siempre,
Pero mis fuerzas son tan débiles
Que creo que es mejor
Estar lejos,
Lejos hoy de ti.

sábado, diciembre 02, 2006

(Abre) Nuevas heridas (Cierra)

Sólo hay noches lejos de ti
Cuando el vapor se eleva para perderse.
La felicidad es un estado
Al que se sueña llegar
Pero los mismos sueños se transforman
En el propio estigma
Que difiere
En miles de pasos de distancia.

Hoy hay humo y no sé qué hacer
Para esparcirlo
Lejos de mi voz,
Hoy hay humo que se extiende
Por las manos
Que lo dejaron arder.

Y aquí estoy,
Perdido entre lamentos
Arrastrando el peso de los días
Que se adhieren a mi carne,
Abre fuego en mis cicatrices
Porque mis heridas ya no sangran
Y quiero saber
Si aún puedo sentir,
Son cenizas en la boca
Que se abrazan a los residuos
Restantes de tu saliva,
Aún húmeda.

Mi camino está en tus labios,
Quiero perderme en él,
Morir entre las brazas
Para renacer entre besos,
Entre cuerpos dilatados,
Cuerpos que no se rigen por el frío,
Uno a uno los latidos
Se difunden a oscuras
Para iluminar
El cuarto hoy vacío,
Abre fuego en mi piel sana
Y llénamo con nuevas heridas
Que quiero ir con tu seña
Plasmada en la espalda.

Abre nuevas heridas en mi pecho
Que aún te llama
En cada suspirar.