viernes, diciembre 15, 2006

El último solo.

Un sentimiento presente desde hace poco.

Los reflectores mienten,
No hay más espacio
Entre atril y guitarra
Porque las noches me atraen,
Lentamente,
Rogándome
Que apague el silencio.

¿En dónde estás?
Quiero saber
Si te ocultas entre el público
Sólo para verme
Sin que yo te mire.

¿En dónde estás?
Hay luces entre la gente
Pero la tuya
No se alcanza a distinguir.

Más allá del primer acorde,
Después del primer rasgueo,
En lo que comienza mi voz,
Tu rostro viene de súbito,
Vibrante como las cuerdas,
Silente como el compás.

Es hora de detenerse,
Comienzan los arpegios
Y pienso que es tu piel lo que acaricio,
Te extraño...
Tal vez más
Desde aquella carta.

Heme aquí,
Sentado entre las miradas
Con el corazón destrozado
Y una sonrisa hipócrita,
A punto de tocar
Mi último solo,
El último que podría ser
Dedicado a ti,
O el último que yo quiera tocar,
Puede que dure para siempre
O que todos los olviden al salir,
Pero es mi último solo...
Yo soy,
También,
El último solo.

2 Comments:

Blogger *~*~*~Voz de Luna~*~*~* said...

Me gusta, en especial la última estrofa, una frase en especial, "...puede que dure para siempre o que todos lo olviden al salir..." así es todas las cosas, todo lo que hacemos, así somos todos, al final lo que cuenta es ser no? la trascendencia es una moneda al viento... te quiero niño! ;)

aLe*!!

11:15 p.m.  
Blogger Prosantik.Fairy said...

hermanote!

este poema me gustó porq imaginé tu voz declamándolo... muy sentido... "arpegio", me gusta esa palabra n__n...

"y pienso que es tu piel lo que acaricio"... esa frase me gustó mucho...

y tal vez comprendo mal la intención de q la trascendencia es una moneda al viento, pero difiero con Alejandra... eeen fin, sobre esa frase, un mismo evento será tan breve para unos como eterno para otros... es la relatividad del tiempo... q bello, no?

te quiero! ♥

11:57 p.m.  

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