jueves, agosto 19, 2004

De humo y bocanada

Añoro el cálido sabor de la nicotina
Aquel opalinoso humo que atraviesa mi garganta
Dando asueto a mi alma intranquila
Y calmando mi ansiedad que se agiganta.

Aspirar en cada bocanada
Unos fragmentos de divina paz
De alquitranada fragancia
Ahogando mi aliento una vez más.

Sentir el filtro de el cigarro en mis labios
Y la expiración de carbono por mi naríz
Aspirar aire puro en lapsos necesarios
Para tener un poco de ese humo febril.

Me considero adicto
Adicto al tabaco envuelto con papel arroz
Sentir el sabor, en la primera exhalada, de gasolina o cerillo
Que mata mi temor más atroz.

Senir el quemante vaho que atraviesa mi paladar
Me provoca taquicardias, cansancio
Que me impide por ratos respirar
Y hace el olor de mis ropas rancio.

Sentir paz y a la vez nervios
Mordiendome los dedos hasta sangrar
Pensando que en momentos previos
Ejercía el arte del fumar.

Escuchando melodías ruidosas o pausadas
Un vaso de ron que nos hace compañía
Son cosas que disfruto en las constantes bocanadas
Aunque no se realicen todos los días.

Sólo anhelo un cigarrillo
Sabor a nicotina y alquitrán
Hechar a perder mis pulmones un ratito
Y de mis tensiones poderme liberar.

De humo y bocanadas
Es algo de lo que pronto no me quiero cansar
Aunque me maten estas pendejadas
Me gusta el arte del fumar.