sábado, julio 09, 2005

Pecado y Duda

Unos ya dormían...
Unos ya soñaban
Y otros
Que bañándose en silencio
Osaban tentarme en mis desvelos
Para exigir que te llorara.

Tú tan lejos de mis manos,
Tú tan cerca de olvidarme
Y tú en medio de mi llanto,
Que sol y espuma
Brotaba largo
En caída dura por mi cara
Que frotaba desesperado,
Cerrando mis párpados
Y exhalando mis penas.

Y yo decía
"Ya no quiero continuar"
Mientras que tú,
Día y noche
En la sombra de tus ojos
O en el néctar de tus labios
Te aferrabas pensando
"Ya no puede contiuar".

Mientras todo terminaba,
Cuando todo sucumbía,
Agité mi último batir de alas
Abrazando a una estrella
Donde moría la risa
De mi boca ahora seca,
Sin quejarse siquiera
A pedir la última cena
De un ocaso invernal.

Sólo tú
Sabes como consumirme.

Y me acabas y me estrellas
Donde el alma no llora
Pidiendo una nota
Promulgada
Por el eco de tu voz.

Me muerdo ya los labios
Y carraspeo la garganta
"No quiero decir tu nombre"
Hay silencio en esta casa,
Son las dos de la mañana
Y me desvivo
Por tenerte aquí.

Pero nada pasa,
Estás silente...
Llueve dentro de mi cuerpo
Agua nueva, no me importa
Sufro tanto,
Sufro tanto,
Sufro tanto que no sé
Siquiera a donde ir,
Mar adentro en mis ideas,
Expedición a otros sitios...
La escafandra se perdió.

Ahora lloro en las mañanas
Cuando creo
Que algún momento antiguo me venció
Y seco a prisa la humedad
De mis sueños tan etéreos,
Dulces sueños agrietados
Por un triste pundonor.

Puedo mirar atrás y decir
"Sé que puedo continuar",
Per siempre...
Siempre vuelves a aparecer.