martes, abril 12, 2005

Días de muerte

Navego entre un miedo ahogado
Donde las estrellas lucen más por opacas,
Y el mar vive
Mientras más muerto esté.

Me interno en una cueva sin recovecos
Arrancando estalactitas de aire,
Y gusanos de terciopelo
Comen la piel de los huesos.

Exhalo alcohol en cada bocanada de tierra
Mientras veo como el agua
Es consumida por el fuego
Que emana de los glaciares.

Soy el pecado del cielo,
El milagro de un demonio bondadoso
Que me hirió con una flecha de tiempo
Cuando las horas se desprendían de la calma.

Hay luna vacía
Sufre más cuando está llena,
Y si menguara la luna en pleno día hacia abajo,
Opacaría hasta el mismo sol.

Acaricio la nada
Y esta me regresa el gesto,
Dejando intersticios con sangre
Que saben a miel y licor.

No quiero dejar
Este castillo de papel
Porque afuera llueve el pegamento.

Este es otro día de muerte
Y la forma de morir
Es llegando a la vida.