miércoles, abril 20, 2005

Iriceth

Para la persona que me ayuda a sonreir.


Princesa de un reino exhiliado
De dulces capullos como labios,
Lucero en sus ojos
Y seda en su piel.

Tanto tiempo dormido
Y por fín despierto por la calidez
De sus manos sabor a mañana,
Color esperanza.

Ella me produce júbilo
Por el simple hecho de nombrarla,
Aunque la edad se interponga
Si ella quiere, no se interpondrá nada.

Oh, Iriceth
Extiende tus alas
Y cúbreme con ellas
Que tengo miedo
de volar solo, a la deriva.

Iriceth, mi dulce Iriceth,
Sumergeme en tus aguas
Y baña con saliva mi boca
Que quiero empaparme de tí.

Diluvio de estrellas,
Destello en su mirar
Que cada vez más tierno
Se abre a mí, provocando que la adore.

Siempre sonriente,
Su voz resuena en mi garganta,
Quiero correr a abrazarla,
Sin ella, no soy nada.

Oh, Iriceth
Pequeña Iriceth,
Eres el sueño que nunca tuve,
Llenas de flores mis pantanos
Y ya no hay nada que temer.

Iriceth, querida Iriceth,
Que las tormentas no permitan
Hundir nuestros barcos
Que sólo es un obstáculo
Y se puede superar.

Iriceth, mi musa Iriceth,
Llena mis manos de apasionada dicha
Y no olvides que a pesar de todo
Te quiero, Iriceth.